This diary entry is not available in the selected language; showing the English version.

President marks 200th anniversary of Mexico’s independence

Location: Áras an Uachtaráin

Mensaje del presidente Higgins Conmemorando los 200 años de la Independencia de México

Estimados amigos,

Es una gran alegría el poder felicitar al pueblo de México en esta histórica ocasión, en la que su nación conmemora, recuerda y celebra tres momentos decisivos en su historia. El pueblo de México, como el pueblo de Irlanda, reconoce la importancia de tomarse el tiempo de recordar y me siento honrado de ser parte el día de hoy de esta importante conmemoración:

•    Celebrando 700 años desde la fundación de su capital, la Ciudad de México.
•    Recordando 500 años desde la llegada de los españoles, y la caída de la gran ciudad azteca de Tenochtitlán, así como las consecuencias para sus ciudadanos.
•    Festejando 200 años desde la Consumación de la Independencia y el fin de la guerra civil de diez años.

A 200 años de su Independencia, México es conocido en todo el mundo por su extraordinario patrimonio y cultura, sus artistas y escritores, así como la espectacular belleza natural del país. Pero de igual manera, a México se le reconoce por su liderazgo, basado en valores, en toda Latinoamérica, y su compromiso con el sistema multilateral.

Desde mi primera visita a México, hace varios años, quedé impresionado con todo lo que nuestras naciones tienen en común. Y mientras reflexionamos sobre este día tan especial, los claros paralelos en las historias de nuestros países, son apreciados por todos. Nuestra historia compartida de colonización, migración, pobreza y lucha unen a los pueblos de Irlanda y México.

De hecho, mientras México celebra el bicentenario de la Consumación de su Independencia, Irlanda celebra el centenario de la suya, incluyendo el cese al fuego del 11 de julio de 1921, que propició las condiciones de dialogo, y la firma del Acuerdo Anglo-Irlandés del 6 de diciembre.

Nuestras dos naciones tienen mucho en común en términos de los que hemos alcanzado, y lo que nos enorgullece – nuestra independencia, nuestros pueblos fuertes y únicos, nuestro patrimonio cultural por el que trabajamos arduamente para conservar vivo, mientras sigue evolucionando, y el papel que juegan nuestras naciones en el escenario internacional.

Tanto Irlanda como México tienen gran experiencia con la migración, y nuestras diásporas forman parte esencial de nuestra identidad cultural el día de hoy. Y que mejor ejemplo que los migrantes irlandeses que jugaron un papel importante en asegurar el México libre e independiente del 2021.

Hablamos de Guillén de Lampart, nacido en Wexford, que redactó la primera declaración de independencia en Latinoamérica en la Ciudad de México en 1642 y que fue después ejecutado por herejía por la inquisición española. Era un documento extraordinario en el que se elegía a un monarca de manera democrática. Proclamaba ideas revolucionarias e ideales más de un siglo antes de la Revolución Francesa y más de 150 años antes del Grito de Dolores del cura Miguel Hidalgo en 1810, que marcó el inicio de la lucha de la Independencia de México. Es un gran orgullo para Irlanda que Guillén de Lampart es el único extranjero al que se le honra como héroe de la Independencia de México en el Ángel de la Independencia en la Ciudad de México.

Años más tarde, en el verano de 1821, el último virrey de la Nueva España, un hombre de ascendencia irlandesa, Juan O´Donojú, jugó un papel transformador en la lucha de México por su Independencia al firmar el Tratado de Córdoba con el revolucionario mexicano Agustín de Iturbide. El ratificar la Independencia de México, y su compromiso con sus principios liberales, llevaron a Juan O´Donojú a trascender en la historia de México como un aliado, a pesar de las consecuencias personales que sufrió al ser llamado traidor en España.

Muchos más irlandeses han buscado una nueva vida en México después de su Independencia. 

Su memoria permea la rica historia y cultura de este país, siendo los más notables John Riley, nacido en Clifden, y el Batallón de San Patricio – esos valientes luchadores de Irlanda y otros países europeos, que decidieron unirse a la causa del ejército mexicano durante la guerra de 1846 a 1848 con Estados Unidos. Estamos inmensamente orgullosos de que son los únicos extranjeros en el Muro de Honor del Congreso de la Unión, junto con los demás grandes héroes de la Patria. Los descendientes de estos migrantes se encuentran aquí hasta nuestros días, contribuyendo a la vida y la política de México, y la Embajadora de Irlanda orgullosamente participa en varias conmemoraciones a los San Patricios cada año.

El día de hoy, es un placer ser testigo del sólido intercambio entre nuestros pueblos y entre nuestras naciones, intercambios que nos llevarán a una más profunda y sólida relación en el futuro.

Admiro mucho el firme apoyo de México al multilateralismo, basado en sus principios, y estoy orgulloso de ver que Irlanda y México comparten, por tercera ocasión, un periodo en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Juntos, estamos trabajando por la igualdad de género, apoyando el rol de las mujeres en los procesos de paz y abogando por una resolución pacífica de disputas, así como el respeto a la ley, la protección a los grupos vulnerables incluyendo la protección de civiles en conflictos armados.
De igual manera, estoy muy orgulloso de ver a nuestras dos naciones continuar con la celebración de nuestros profundos lazos de historia y amistad. Con una sólida base de un pasado compartido y afinidad cultural, el pueblo irlandés y mexicano se unen a través del comercio, la educación, la cultura, y nuestra búsqueda de valores en común en el plano internacional.
Como Presidente de Irlanda, me permito felicitar calurosamente al pueblo de México en este histórico día. Es mi deseo que los lazos inquebrantables que unen a nuestras naciones, basados en nuestra historia, valores y visión para el futuro, que tenemos en común, continúen profundizándose.

¡Viva Irlanda!
¡Viva México!


 

Speech from President Higgins marking the 200th anniversary of Mexico’s independence

Dear friends, 

It is with the greatest pleasure that I extend my congratulations to the people of Mexico on this historic occasion, as the nation marks, remembers and celebrates three defining moments in your history. The people of Mexico, like the people of Ireland, recognise the importance of taking time to remember, and I am honoured to join you today for this important commemoration:

•    Marking, as it does, 700 years since the foundation of your capital, Mexico City;
•    remembering 500 years since the arrival of the Spanish, and the fall of the great Aztec city of Tenochtitlan, and the consequences of this for your people, and 
•    celebrating, too, 200 years of independence, and the end of a ten year civil war. 

200 years from your independence, Mexico is known the world over for your extraordinary heritage and culture, your artists, and writers, and the country’s spectacular natural beauty. But equally, you are renowned for your values-led leadership in the Americas, and your commitment to the multilateral system.

From my very first visit to Mexico, many years ago, I was struck by how much our two countries have in common. As we reflect upon this special day, the clear parallels in the histories of our nations are there for all to see. Our shared histories of colonisation, emigration, poverty and struggle unite Irish and Mexican people.

Indeed, as Mexico celebrates its bicentenary of Independence, Ireland is also celebrating a centenary of Irish Independence, including the 11 July, 1921 ceasefire, which created the conditions for dialogue, and the signing of the 6 December Anglo Irish Treaty.

Our two countries also have so much in common in terms of what we have achieved, and what we have to be proud of – the gaining of our independence, our strong, unique – including our indigenous - peoples, our cultural heritage that we continuously strive to keep alive, while continuously evolving, and the place both our nations play on the global stage. 

Both Ireland and Mexico have long experiences of emigration, and our Diasporas form a huge part of our cultural identity today. A number of Irish emigrants have played their part in securing the independent and free Mexico of 2021.

The Wexford born Guillén de Lamport authored the first declaration of independence in Latin America in Mexico City in 1642, and, of course, was later executed for heresy by the Spanish inquisition.  It was a remarkable document, advocating for land reform, equality of opportunity, racial equality and a democratically elected monarch. Proclaiming revolutionary ideas and ideals over a century before the French revolution, and 150 years prior to Father Miguel Hidalgo’s grito de Dolores in 1810, that launched the Mexican war of independence. It is a great source of pride for Ireland that he is the only foreigner to be honoured as a hero of Mexican Independence in the Independence Monument in Mexico City.

Later, in the Summer of 1821, the last Spanish Viceroy to Mexico, a man of Irish decent, Juan O’Donojú played a transformative role in the Mexican struggle for independence, by signing the Treaty of Córdoba with the Mexican revolutionary Agustín de Iturbide. Having effectively ratified Mexico’s independence, his commitment to his liberal principles sees him marked in Mexican memory and history as an ally to the Mexican cause, despite personal consequences, not least being decried as a traitor in Spain.

Many more Irish people sought a new life in Mexico after independence. Their memory permeates Mexico’s rich culture and history, most notably, Clifden born John Riley and the Batallón de San Patricio – those brave Irish and European fighters who chose to join the Mexican cause in the war of 1846-1848. We are immensely proud that they are the only foreigners to have been named amongst the historic heroes of Mexico, honoured on the walls of the Mexican Congress building.  The descendants of these immigrants remain here today, contributing to Mexican life and politics, and Ireland’s Ambassador proudly participates in a number of commemorations for the San Patricios every year. 

Today, it is a joy to witness the strong people-to-people exchange between our two countries. Exchanges that will lead to an ever deeper and stronger relationship into the future.

I greatly admire Mexico’s strong and principled support of multilateralism, and I am proud to see Ireland and Mexico share, for the third time together, a term at the UN Security Council. Together, we are working for gender equality, advancing the role of women in peace processes, and advocating for the peaceful settlement of disputes, respect for the rule of law, and the protection of vulnerable groups and civilians in armed conflict. 
I am equally proud to see that our two countries continue to celebrate our strong ties of history and friendship. With a strong foundation of a shared past and cultural affinity, Irish and Mexican people are brought together through trade, education, culture, and our pursuit of our shared values on the global stage.

As President of Ireland, I extend my warmest wishes and congratulations to the people of Mexico on this historic day. It is my sincere hope that the friendship between our two countries, based on our shared history, values, and outlook for the future, continues to deepen and grow.

Viva Irlanda!
Viva Mexico!
 

President addresses event on ‘Delivering the UN Common Agenda’
Previous engagement

President addresses event on ‘Delivering the UN Common Agenda’

Message for International Week of Deaf People 2021
Next engagement

Message for International Week of Deaf People 2021